Publicidad:
La Coctelera

La bitácora de Vandalio

Temas variados sobre humanismo, sociedad y religión

17 Marzo 2009

OJOS QUE NO VEN (61)

 

El mito de los ángeles (4)

A estas insensateces, impropias de un sesudo estudioso de la Teología, se añadía la memez de que los ángeles hablaban en latín, mientras que para los no menos sesudos rabinos judíos, su lengua era, naturalmente, el hebreo. Lo triste no es que estos teólogos, rabinos, cabalistas y tantos otros comentaristas de los textos sagrados, se dejaran guiar por las invenciones inverosímiles de los visionarios escribas antiguos, sacrificando el juicio crítico de la razón en el altar de la fe con absoluta impunidad, sino que tales aberraciones fuesen tenidas como verdades indiscutibles por los crédulos fieles, tanto cristianos como mahometanos o judíos, sin que las voces discordantes se hayan multiplicado con éxito en la acomodaticia sociedad de los siglos posteriores. Realmente la fe ciega, mucho más que el amor.

Ese mundo angelical, inmaterial y escondido a los ojos mortales, no podría mantenerse (a juicio de los pobres humanos) sin una jerarquía y una férrea disciplina, como cualquier ejército terrestre. La Tríada superior está integrada por los Serafines, Querubines y Tronos, que son las criaturas espirituales más cercanas a Dios, situado en el centro del universo celeste. Los Serafines entretienen su eterno aburrimiento cantando sin cesar el trisagio (santo, santo, santo) en hebreo, por supuesto. Son seres de luz, con cuatro cabezas y seis alas, tal como los vio el profeta Isaías, aunque Ezequiel añade que sus alas estaban llenas de ojos. Ya durante el humanismo renacentista se los representa con frecuencia con instrumentos musicales, incluso cantando, como en el cuadro de la Natividad, de Piero della Francesca, en el que unos serafines cantores amenizan las horas del Dios recién nacido (sin el halo de la santidad en una fecha tan temprana como 1474). Tres años más tarde, da Forli insiste en el tema, con sus "Ángeles músicos", de Roma, y después con los suyos Fra Angélico, en Florencia, y Memlinck, en Bruselas. Los Querubines destacan por su belleza, aunque sólo en el rostro, a juzgar por el cuadro "Virgen con el Niño y querubines" (1485) que se conserva en Milán, en el que los querubines no tienen más que cabeza y alas, representación que copiaron muchos artistas barrocos.  Los Tronos son descritos en parecidos términos (Ez 1:13-19). En la segunda Tríada se incluyen las Dominaciones, las Virtudes y las Potestades, guardianes del Cielo, de las cuales se desgajaron los ángeles rebeldes, capitaneados por Lucifer. De las Virtudes se dice con total seriedad en el apócrifo Libro de Adán y Eva que actuaron de comadronas en el parto de Caín.  En la tercera Tríada figuran los Principados, que tienen a su cargo las grandes ciudades, los Arcángeles y los Ángeles propiamente dichos, que se ocupan de los asuntos concernientes a los humanos. Entre otras muchas representaciones artísticas de la "corte celestial", cabe destacar la bóveda renacentista que enriquece la impresionante Capilla Real de la Catedral de Sevilla.

Son los arcángeles, según el Apocalipsis, los que "comandan las legiones del Cielo en su constante batalla contra los Hijos de las Tinieblas". El más popular es Miguel, héroe indispensable en la eterna lucha contra el Mal, a quien los artistas representan vestido de armadura y blandiendo una espada en su mano derecha, teniendo a sus pies al derrotado Satán, como el de Rafael en el Louvre. Según este libro profético, Miguel "atará al dragón satánico durante mil años" (20:1). (Ya pasó el milenio y parece que Satán campa a sus anchas por todo el mundo, sin que disminuya su poder).

En toda la cristiandad habrá miles de ciudades, monasterios, iglesias y retablos dedicados a San Miguel, siempre con la espada, dispuesto a vencer a un enemigo que es invencible y eterno por naturaleza. Pondré como ejemplo la capilla de los Santos ángeles, dedicada a San Miguel, en la iglesia de Saint-Sulpice de Paris. Gabriel es el Gobernador del Edén, quien dictó el Corán a Mahoma, según la doctrina islámica. Su flor preferida es una azucena, símbolo de la pureza, con la que aparece cuando anuncia a María la buena nueva de su milagrosa concepción (Recordemos las numerosas "anunciaciones" que guardan los museos, entre las que destacan las de Botticelli en el Metropolitan de Nueva York, Florencia y Glasglow; Tiziano en Venecia, Fra Angélico en Madrid). Rafael es el ángel sanador, que alivia el dolor de Abraham en la circuncisión, rito que había sufrido en su edad madura. Parece que no es cierta la leyenda que cuenta haberle hecho a Noé el regalo de un libro de medicina. En cambio, está descrito con todo lujo de detalles en la Escritura que enseñó a Tobías los secretos médicos durante un viaje (Tob 6:1-9). En el excelente cuadro de Botticini, el pintor se permite la licencia de alterar la leyenda, incluyendo junto al joven Tobías, no sólo a Rafael, sino también a Miguel y Gabriel. Los tres son santos muy venerados en la cristiandad y son nombres frecuentes entre los bautizados, así como patronos de cofradías, iglesias, pueblos y ciudades, como la ciudad de Córdoba, en España. Entre otros arcángeles conocidos, hay que citar los nombres de Uriel, Sariel, Remiel, Raziel y Ragüel, que fue excluido del santoral católico el año 745 d.C. "por ser un demonio que se hizo pasar por santo". Metratrón es el "escriba celestial", que los gnósticos confunden con Satán, Príncipe de las Tinieblas. En el Islam es el arcángel Gabriel el encargado de capitanear las huestes musulmanas contra los cristianos, que encomiendan su victoria a "Santiago matamoros". (¡Qué desvarío!).

El último Orden de la jerarquía celestial, y el más próximo a los hombres, es el de los Ángeles, muy numeroso, ya que, según la Cabala judía su número invariable es de 301.655.722 ángeles. (¿Cuántos mortales habrán correspondido a cada uno desde el comienzo de la humanidad, si hoy somos más de seis mil millones los que convivimos en el planeta?). Muchas fuentes hebreas primitivas afirman que los ángeles, sin embargo, son creados cada mañana, como el rocío, "con cada hálito del Todopoderoso", según el Talmud, que asegura que los ángeles se mueren de repente cada día, para renacer al día siguiente. Para la Iglesia católica los ángeles son inmortales, como cualquier espíritu, anteriores a la creación del universo, pero creados todos al mismo tiempo por el Dios Eterno y Omnipotente, servidores impávidos, soldados ‘robóticos', sin emociones visibles. (Sólo de uno conocemos su simpatía, el ‘Ángel de la Sonrisa', escultura gótica en la fachada de la catedral de Reims, del siglo XIII). Escultores y pintores tienen en su ‘haber' estas maravillas de la imaginación. (Continuará).

Tags: angeles

servido por Francisco sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de Francisco

La bitácora de Vandalio

Madrid, España
ver perfil »
contacto »
Soy filólogo ya jubilado, me gusta escribir y deseo mantener mi propia bitácora para ofrecer mis experiencias, ideas y sentimientos sobre la vida a quienes -jóvenes o viejos- las quieran compartir.
Estadisticas y contadores web gratis
Estadisticas Gratis

Fotos

Francisco Aguilar Piñal todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera