OJOS QUE NO VEN (79)
OJOS QUE NO VEN,
CORAZÓN QUE NO QUIEBRA
TERCERA PARTE
Sumario
La quimera de los dioses
- I. Del politeísmo al monoteísmo
- II. Diversidad de las religiones
- III. El dios bíblico
- IV. El dios cristiano
- V. Jesús Nazareno
- VI. Jesucristo
- VII. La cristiandad
Epílogo
La quimera de los dioses (1)
"Una religión verdadera, que interese a todos los hombres en todas las épocas y en todos los lugares, debió ser eterna, universal y evidente; ninguna posee estos tres caracteres. Todas, por consiguiente, han sido demostradas como falsas por partida triple"
(Diderot, Pensamientos filosóficos)
En el año 2008 el Museo de Europa organizó una exposición itinerante sobre "La experiencia religiosa hoy", que bajo el título genérico de Dios(es):Modos de empleo, tuvo como objetivo visitar las principales capitales europeas (Bruselas, París, Madrid, Berlín) para ofrecer una mirada sobre las religiones del mundo, haciendo hincapié en lo que cada una de ellas tiene de universal y de particular. Este objetivo culmina con la explícita conclusión de que "sólo la separación entre religión y Estado garantiza la convivencia armoniosa entre las religiones", exactamente lo contrario de lo que, desgraciadamente, ha ocurrido como norma general en la historia de la Humanidad, con rivalidades sangrientas entre familias, clanes, tribus, estados y pueblos, por motivos religiosos. La violencia, la intransigencia y la sangre ha sido siempre la consecuencia más inhumana de las enemistades entre distintos credos, en especial, los monoteístas y todos los que quieren ‘imponer' a su dios como el único verdadero.
Consideradas las religiones como hechos socioculturales, su actividad afecta a las civilizaciones del planeta, en especial a la occidental, tan cosmopolita y acogedora de la gran diversidad de creencias religiosas que conviven en ella, sin la virulencia de tiempos pasados. La salvación de Europa pasa, pues, por la convivencia entre distintos credos, con voluntad de comprensión, de tolerancia y respeto hacia todos, sin renunciar a los valores de libertad y solidaridad que hoy la caracterizan. Precisamente lo que defiende el laicismo religioso, la única solución para la convivencia en paz de todas las religiones. El debate, sin embargo, sigue abierto. Mientras unos pensadores, como el filósofo francés Marcel Gauchet, piensan que es irreversible la "salida de la religión" de la vida social, otros, como Régis Debray, sostienen que "toda sociedad necesita un sistema de creencias que le sirva de cemento y le impida disolverse en un individualismo desenfrenado".
La realidad es que la globalización propiciada por los medios de comunicación, con sus incesantes cambios técnicos de modernización, y el flujo humano de las crecientes inmigraciones, hacen que todas las religiones estén ya presentes en todas partes. Fenómeno que no se puede ignorar desde un punto de vista social, pero tampoco individual, porque la razón y el juicio crítico impulsan cada día más la inmersión personal en el inabarcable misterio de la vida. Porque todas las religiones suponen la existencia de un mundo del más allá, invisible, extraño y familiar a la vez. Pero no todas lo conciben de la misma manera. "Una de cada tres personas es cristiana; las otras dos pueden seguir cualquiera de las grandes religiones del planeta...o adorar a un pequeño ídolo. Todas tienen en común la vivencia de lo sagrado, unos preceptos morales y sus lugares particulares donde recogerse con la divinidad": así resume el tema la revista Muy especial en el número 25 (1996) dedicado al ‘mundo de las religiones'. Vandalio. (Continuará).

